Líderes a Futuro?
Jane Bussey | may 30, 2009 | Comentarios 0
Nuestra nota principal de este mes ofrece una mirada de cerca a un número de líderes que posiblemente aspiren a presentarse en las próximas elecciones presidenciales y que, para atraer al electorado nacional, apuesten a una serie de soluciones prácticas que implementaron en sus gobiernos locales o a una sólida trayectoria en la política. Estos perfiles políticos no intentan formular predicciones y solo son el comienzo de una larga lista de líderes que están surgiendo a lo largo de Latinoamérica y el Caribe.Pero estos artículos van más allá de los titulares diarios y tratan de ofrecer un análisis de las tendencias. Ciertamente, algunas elecciones recientes en el hemisferio han reflejado el cambio que quieren los votantes, que contrasta con otros países donde la reelección se ha vuelto la norma.
Uno de los sellos distintivos de muchos de estos líderes en ascenso es el énfasis en las obras públicas y no tanto en la ideología. Todavía está por verse si este método tiene éxito. La batalla ideológica que Francis Fukuyama predijo con su “fin de la historia” no muestra señales de estar cediendo. En muchos países, la inequidad no permite alcanzar un consenso nacional sobre políticas económicas o de gobierno. Pero en muchos casos los líderes están trabajando para mejorar las vidas de sus habitantes.
Además, no se pierda nuestra serie de artículos sobre cómo las empresas que prestan servicios al sector comercial, desde empresas de logística y empresas internacionales de transporte hasta puertos, enfrentan los desafíos planteados por la abrupta caída en las exportaciones e importaciones en todo el mundo. Si existe una palabra para describir a los sobrevivientes, esa palabra es “habilidosos”.
También analizamos cómo las grandes corporaciones multinacionales están adaptando sus programas de responsabilidad corporativa a la recesión económica para llevar adelante proyectos que sean más autosuficientes y lograr más con menos.
La idea de intentar lograr más con menos asciende a nuevas dimensiones con el pánico desatado en México por la fiebre porcina. El pánico por una posible epidemia comenzó con escenas de gran dramatismo en calles, escuelas y estadios de fútbol desiertos de México, al tiempo que el gobierno luchaba por detener la propagación de la enfermedad. Como el número de muertes permaneció relativamente bajo, incluso con la cifra de nuevos casos declarados en ascenso, la reacción del mundo, ante lo que los medios tardíamente han denominado influenza H1N1, se ha mesurado. La enfermedad que amenazó con perturbar la actividad económica mundial resultó menos virulenta de lo que se temía en un principio y algunos funcionarios de salud finalmente se están tranquilizando.
Lo que este brote de gripe puso de relieve es la fragilidad de la globalización: que el miedo puede extenderse rápidamente en un mundo con informativos durante las 24 horas, al igual que cuando los mercados se derrumbaron como un juego de dominó tras la crisis crediticia que sacudió a Wall Street y a la economía de EE.UU. este último otoño. Algunos países pusieron límites a los vuelos desde y hacia México; otros permitieron que el comercio y los viajeros transitaran libremente. Pero lo único que logró la gripe fue agravar la situación en México, un país que ya estaba luchando contra la recesión y la violencia sostenida de la delincuencia organizada.
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JANE BUSSEY jbussey@miamimedia.net
Directora Editorial
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Sobre el autor: Jane Bussey is editorial director of Latin Trade and the BRAVO Business Awards.


