CEO del año: Daniel Servitje – El sentido práctico, la clave

DANIEL SERVITJE 008CIUDAD MEXICO – Basta quizás con caminar una cuadra en México para poder ver el logotipo del osito blanco que representa al Grupo Bimbo de México dibujado en los laterales de camiones de reparto, fotografiado en carteles publicitarios en la calle o estampado en paquetes de alimentos. En los partidos de fútbol locales tampoco suele faltar el mismo logotipo en las camisetas de tres de los equipos más importantes de fútbol patrocinados por Bimbo.

El gigante mexicano de la panificación está ahora camino a ser igual de omnipre-sente en todo el mundo. Una intrépida adquisición estadounidense que tuvo lugar en diciembre de 2008 (y que se llevó a cabo cuando el crédito internacional era escaso) amplió al dominio regional de Bimbo en Latinoamérica y a su firme desembarco en China.

Detrás de estos logros se encuentran el realismo y la practicidad de Daniel Servitje, director ejecutivo de la compañía.
“Creo en el trabajo arduo, en la humil-dad y en los líderes que pueden ser prácticos y que de veras comprenden sus operaciones y mercados”, explica Servitje a Latin Trade en una entrevista reciente en la sede de la compañía en Ciudad de México.

“Las condiciones cambian constan-temente, por lo que es muy importante mantenerse anclado en las realidades diarias” del mercado en el que uno se mueve, agrega.

Para las compañías mexicanas, estas condiciones han sido desastrosas. La caída de la economía mundial ha golpeado con más fuerza aquí que en cualquier otro lado de Latinoamérica, lo que ha causado la peor recesión de México desde la Gran Depresión. Para muchos consumidores, esto ha hecho que el ahorro y las restricciones se hayan vuelto moneda corriente. Para algunos acreedores ha significado tener que cerrar sus puertas.

La recesión no le impidió a Servitje seguir adelante con un ambicioso plan corporativo que comenzó en enero: la compra de la panificadora canadiense George Weston Ltd. por $2.4 mil millones. La adquisición cimentó la presencia de Bimbo en Estados Unidos.

“Fue una decisión arriesgada en este momento económico”, admite Servitje. “Lo hicimos porque consideramos que era importante consolidar nuestras operacio-nes y volvernos más internacionales”.

Para poder afrontar el costo de la panificadora George Weston, Bimbo se aseguró más de $2.3 mil millones en préstamos otorgados por un grupo de bancos internacionales que incluían el Bank of America, BBVA, Banamex/Citi, HSBC, ING y Santander.

Algunos de los accionistas de Bimbo y algunas agencias de calificación crediticia al principio se sintieron un tanto incómo-dos con la transacción por temor a que recargara a la compañía de deudas. Pero los instintos de Servitje demostraron ser acertados. Una venta local de acciones le ha permitido a Bimbo refinanciar una gran parte de la deuda, y las ganancias en lo que va del año se han disparado debido al aumento en las ventas por la adquisición de George Weston.

Bimbo no sólo produce panes y otros productos de panadería; también es líder en una gran parte del mercado de los refrigerios. Sus importantes estrategias de publicidad y mercadeo incluyen patrocinar a la selección mexicana, al América, al Chivas de Guadalajara y a los Rayados de Monterrey.

Para Servitje, un hombre delgado de 50 años con cabello entrecano, la transacción con George Weston fue sólo el último de los numerosos riesgos de alto rendimiento que ha tomado desde que se convirtió en director ejecutivo en 1997. De niño pasaba los veranos formándose bajo el ala de su padre, Lorenzo Servitje, quien fue cofundador de Bimbo hace más de 60 años y quien se jubiló como su director en 1994.

Algunos de los primeros recuerdos que Servitje posee es el aroma a pan recién horneado de la planta de la Ciudad de México. En una ocasión trabajó cortando masa en una línea de producción para aprender el negocio desde abajo. Pero, sin dudarlo, admite conocer mucho más acerca de la venta del pan que de su horneado.

Servitje estudió administración de empresas en la Universidad de Stanford e indica que haber vivido fuera de México le dio una nueva perspectiva sobre los negocios y el mundo.

Recuerda bien su primer desafío como director ejecutivo: una costosa actualización tecnológica en medio de una recesión económica. Algunos de los miembros del consejo eran escépticos acerca de la necesidad de modernizarse. Servitje cuenta que aquellos miembros hoy concuerdan en que la maniobra fue vital para el crecimiento de la compañía.

“Creo en aceptar nuevos desafíos y en exigirnos más en lugar de sólo saborear nuestros triunfos”, explica.

Esa es una filosofía que desearía que los políticos mexicanos adoptaran.

“Nuestra economía ha andado algunos pasos hacia la modernidad, pero aún nos queda un largo camino”, indica. “En una economía global con jugadores tan ágiles, no tenemos la velocidad necesaria”.

Con unas pocas excepciones, asegura Servitje, una gran parte de Latinoamérica discute en vano cuestiones políticas cuando debería concentrarse en reducir la pobreza y promover el comercio y las inversiones.“¿Izquierda? ¿Derecha? Eso no es lo importante”, indica antes de parafrasear a Deng Xiaoping, el líder comunista que contribuyó a promover las reformas de mercado en China.

“No importa de qué color es el gato, mientras atrape ratones”.

Archivado en: Reportajes

Tags:

avatar Sobre el autor:

RSSComentarios (0)

Seguimiento automático de URL

Ingrese una respuesta

Usted debe iniciar sesión para publicar un comentario.