La Evolución de la Educación

A medida que la globalización, la recesión y la casi implosión del sistema financiero desafían y cambian el mundo de la economía, las escuelas de negocios replantean el enfoque de sus programas educativos.

Desde el inicio de la crisis financiera global, las escuelas de negocios desde Barcelona hasta Buenos Aires han sido testigos del constante retorno de graduados universitarios y ejecutivos que, al enfrentarse a un restringido mercado laboral, regresan a las aulas para ampliar sus perspectivas de empleo.
El marcado aumento de las inscripciones  en las escuelas de negocios, en algunos casos de hasta el 20 por ciento, ha sido una de las consecuencias inmediatas de la crisis financiera.
Pero las dificultades que han afectado a la economía global han comenzado a sacudir el mundo de la educación financiera, lo que ha dado lugar a que los educadores de las universidades de América Latina, Estados Unidos y Europa se replanteen lo que se está enseñando a los directores de negocios del presente y del futuro. La reconsideración sobre cómo se deben incorporar los temas sobre riesgos financieros y ética en los programas educativos es una de las consecuencias perdurables que la Gran Recesión ha dejado a las escuelas de negocios y a las maestrías en administración de empresas (MBA) en todo el mundo, según expresaron en entrevistas varios académicos y administradores de escuelas.
Para Angel Cabrera, presidente de Thunderbird School of Global Management en Glendale, Arizona, la crisis finalmente forzó el debate que desde hace largo tiempo tenían pendiente los educadores sobre cómo los estudiantes de administración de empresas necesitan cursos que cubran el panorama completo de los negocios, desde el balance final hasta la incorporación de la ética y el análisis de riesgo en las decisiones financieras.
“Ha sido una oportunidad para aquellas voces críticas que no siempre fueron escuchadas”, expresó Cabrera y agregó que quienes están a favor del rediseño de los programas exigieron que los planes de estudios aborden mejor los temas de ética, responsabilidad corporativa y sostenibilidad.
Cabrera recientemente presidió un grupo internacional de trabajo, denominado “Principios para una educación de administración responsable”, que instó a incorporar principios éticos en los cursos de negocios. Unas 286 organizaciones educativas ahora se han unido a la iniciativa.
“Durante décadas, la narrativa y el marco dominante eran un punto de vista totalmente económico, una óptica muy simplificada que afirmaba que lo único que debe hacer un administrador es maximizar las ganancias, con un mínimo de preocupación por las implicancias humanas y sociales”, expresó Cabrera.
Muchos educadores que no estaban de acuerdo lo veían como una especie de divorcio entre la administración de negocios y el resto de los aspectos de la vida cotidiana, cuando todo, desde las normas de seguridad de los alimentos hasta las prácticas laborales pueden afectar a la compañía y a la comunidad.
“Cuando uno va a la escuela de medicina no solo le enseñan la ciencia de la medicina, sino también la idea de que hay un propósito más noble. Lo mismo ocurre con la escuela de derecho”, afirmó Cabrera. “Debemos hacer lo mismo, y los estudiantes lo están exigiendo”.
La reestructuración de los cursos no se ha limitado a las universidades estadounidenses.
Armando Dal Colletto, decano de La Escuela de Negocios de São Paulo, coincidió con Cabrera y comentó que varias escuelas de negocios han estado analizando las razones y las raíces la crisis.
“Quedó claro que ejecutivos muy importantes fueron responsables de una serie de decisiones o actitudes equivocadas, como la de tener una visión optimista a corto plazo, la falta de transparencia y de análisis parciales, la falta de modelos y respeto por las teorías económicas,  y una mentalidad de crecimiento [económico] demasiado simplificada”, expresó Dal Colletto.
“Los licenciados en administración de empresas más actualizados han ofrecido una visión más amplia y más compleja de la administración de negocios que podría haber evitado la crisis”, expresó.
Dal Colletto afirmó que la responsabilidad social de las empresas y la ética se han enseñado durante años en las escuelas de negocios. Pero en la Escuela de Negocios de São Paulo se ha reforzado el énfasis en estas asignaturas, ya que se cree “que todo esto marcará una diferencia para que nuestros estudiantes eviten o enfrenten mejor la próxima crisis”.
Hay numerosos ejemplos en el mundo.
La ética y la responsabilidad corporativa han surgido y demandan nuevos cursos en INSEAD, una de las escuelas de posgrado de negocios más grandes del mundo con sedes en Europa, el Medio Oriente y Asia. Se ha dado énfasis especial a estas asignaturas en los cursos que se ofrecen en escuelas como HHL-Leipzig Graduate School of Management en Leipzig, Alemania y la Escuela de Negocios de la UADE, que ofrece programas para graduados y ejecutivos en la Universidad Argentina de la Empresa en Buenos Aires.
“El impacto de la crisis nos ha hecho reflexionar acerca de los requerimientos de temas relacionadas con la ética”, dijo Juan Cruz Lozada, director de la UADE.  “Pensamos que la ética no se debe abordar en cursos específicos, y aislados del resto, sino que debe estar integrada a las demás asignaturas que conforman los programas”.
El desafío de la globalización y el rol de los países emergentes se han convertido en el foco principal de la Escuela de Administración Adolfo Ibáñez de Miami. “No cambiamos nuestra maestría en administración de empresas (MBA), la reinventamos”, afirmó el decano de la escuela, Dr. Alejandro Ruelas-Gossi.
“El problema es que, cuando [el programa de la maestría] se creó en Harvard, era un programa netamente estadounidense”, afirmó Ruelas-Gossi. “En la actualidad, el mundo no es estadounidense. El mundo ha cambiado mucho. En realidad las economías emergentes son más dinámicas y los países desarrollados se mueven más lentamente”.
Como consecuencia, Adolfo Ibáñez y otras escuelas de negocios del hemisferio se asocian con más frecuencia con instituciones de países emergentes y estudian las experiencias de lugares como la India, China y Brasil”, agregó Ruelas-Gossi.
La crisis económica ha aumentado el número de inscripciones en varias escuelas de negocios.
“Hemos tenido incrementos significativos [en las inscripciones para el MBA] en estos dos últimos años; alrededor de un 20 por ciento por año”, afirmó Eric Weber, decano adjunto de  la Escuela de Negocios IESE con sede en Barcelona, parte de la Universidad de Navarra. La creciente matriculación ha generado una expansión en los campus en Barcelona y Madrid. IESE planea además abrir un nuevo centro educativo y de investigación en la ciudad de Nueva York.
La mayoría de las escuelas de negocios que Latin Trade contactó para este artículo reportaron crecimientos similares. Además, afirmaron que la razón, en gran medida, se debía a la crisis financiera.
“Las solicitudes para los programas de MBA por lo general van en dirección opuesta a los ciclos y suelen incrementarse cuando se inicia una desaceleración económica”, afirma Jake Cohen, decano del programa de MBA en INSEAD, que ahora tiene sedes en Francia, Singapur, Abu Dhabi y un centro de investigación en Israel.
“Este fue el caso que se dio tras la reciente crisis económica”, expresó Cohen. “INSEAD tuvo un crecimiento de dos dígitos cuando azotó la crisis; aún estamos creciendo pero hemos vuelto a cifras de un solo dígito”.
“La matrícula aumenta cuando aumenta el desempleo”, coincidió  Francisco López Gallego, decano de la Escuela de Administración de la Universidad EAFIT en Medellín, Colombia. López también dijo que, en el caso de EAFIT, el perfil ascendente de Colombia en el escenario mundial ha contribuido a que esta escuela resulte más atractiva para estudiantes extranjeros.
Al mismo tiempo, la crisis financiera global redujo la demanda de programas ejecutivos
y el financiamiento corporativo. Incluso las escuelas cuyas matrículas han aumentado, han experimentado una caída en la matriculación corporativa ya que las empresas bajaron el gasto en programas de capacitación.
“El efecto más notable de la crisis del año pasado fue la disminución de la demanda de seminarios para ejecutivos y del nivel de donaciones que recibimos de empresas y otros donantes”, expresó Guillermo D. Selva, decano de los programas de maestría del campus Francisco de Sola de la Escuela de Negocios INCAE de Managua, Nicaragua.
Selva expresó que si bien las matrículas en los programas de maestría de tiempo completo aumentaron 10 por ciento, la escuela se vio obligada a hacer cambios en su programa de seminarios para contrarrestar la disminución en otros ingresos.
“Organizamos una serie de seminarios nuevos con materias que eran importantes para la situación que los negocios enfrentaban”, expresó Selva, quien agregó que la escuela eliminó algunos cursos que abordaban temas tradicionales como administración financiera y planificación estratégica.
Otra táctica para ahorrar gastos fue la reducción de los viajes mediante el reemplazo de las clases cara-a-cara por el uso de tecnología de telecomunicaciones.
Selva afirmó que la experiencia resultó útil y mostró “los beneficios que una organización flexible puede tener cuando toma medidas oportunas para mitigar los efectos de una crisis que afectó, de una u otra manera, a todas las organizaciones”.
Dal Colletto, de la Escuela de Negocios de São Paulo, dijo que su escuela buscó nuevas opciones de financiación y comenzó a ofrecer programas de MBA en asociación con empresas. El departamento de recursos humanos coordina el programa pero los empleados participantes pagan sus propios costos educativos. Estos programas resultaron muy atractivos para los estudiantes, afirmó Dal Colletto, quien agregó que la innovación permitió la participación de 400 nuevos estudiantes en 2009.
En Alicante, España, FUNDESEM ofreció cubrir la mitad de los costos de sus programas de MBA para ex estudiantes de FUNDESEM que estaban desempleados y deseaban “actualizar” sus estudios o regresar a estudiar una nueva especialización, según Ramón Mañas García, el director de la escuela.
El clima actual y las exigencias de los estudiantes alentaron a los educadores a revisar el listado de cursos y especializaciones.
“Evaluamos y revisamos completamente nuestro plan de estudios”, afirmó Barbara Kahn, decana de la Escuela de Negocios de la Universidad de Miami. La escuela agregó nuevas clases sobre bienes raíces, fusiones y adquisiciones, y administración y política del sector de salud, entre otras.
Kahn dijo que la matrícula aumentó significativamente en el programa de política y administración del sector de salud del MBA para ejecutivos en los últimos dos años. “También reestructuramos los programas para permitir que los estudiantes que concurren a nuestras clases de MBA para ejecutivos tengan asignaturas optativas y ampliamos nuestros programas en las áreas estratégicas fuertes de la escuela como política y administración del sector de salud”, expresó.
La crisis económica no doblegó por completo el interés de las escuelas de negocios por extenderse hacia el mercado educativo en Latinoamérica.
Kahn dijo que la escuela lanzó un nuevo programa de MBA para ejecutivos en Puerto Rico y se asoció con escuelas  de negocios líderes de Latinoamérica para satisfacer las necesidades educativas de los ejecutivos de la región.

DOCUMENT (PDF)

MBALists_Spa

Archivado en: ReportajesReportajes PrincipalesTodos

avatar Sobre el autor:

RSSComentarios (0)

Seguimiento automático de URL

Ingrese una respuesta

Usted debe iniciar sesión para publicar un comentario.