BRAVO: Humanitaria del año-Luanne Zurlo, Fundadora y Presidenta Worldfund

Foto: Richard G. Sandifer

Luanne Zurlo
Defensora de la educación y los maestros

Luanne Zurlo tuvo éxito en su carrera como respetada analista en importantes bancos de inversión. Pero una tragedia nacional la llevó a reevaluar un deseo postergado de ayudar en temas de desarrollo social, y fundar una organización dedicada a mejorar la educación.
No fue un cambio de carrera casual. Zurlo atribuye su propio éxito a una fantástica educación: escuelas privadas, Dartmouth College, Johns Hopkins School of Advanced International Studies y Columbia Business School. En ese campo, la ejecutiva vio que había necesidades imperiosas.
“Era tan evidente para mí que la educación era un factor clave” detrás de la enorme brecha en las capacidades [de la fuerza laboral] en América Latina, dice Zurlo, quien trabajó en empresas de América Latina, una región que aprendió a amar. Pero “después de nueve años yo ya no era feliz haciendo mi trabajo (…) y quería intentar devolverle algo a la región”.
Los sucesos trágicos del 11 de septiembre fueron un punto de inflexión. “Fueron el último empujón que me hacía falta para actuar,” dice. “La vida es corta”.
Zurlo menciona también la influencia de sus fuertes convicciones en su capacidad para decidirse a hacer el cambio. “No creo que hubiera tenido el coraje de irme si no hubiera sido por mi fe tan fuerte”, sostiene.
Como Zurlo no encontró una NGO u otra organización de beneficencia cuyo principal objetivo fuera la educación en América Latina, “decidí muy inocentemente intentar crear algo”, dice.
Zurlo dejó su puesto en Goldman Sachs en julio de 2002. Worldfund se formó ese año, en su apartamento.
Zurlo se concentró en entrenar maestros. Un ex profesor en su alma mater, Dartmouth, la ayudó a contactarse con John Rassias, que había desarrollado un método innovador de enseñanza de idiomas. “No lo dudó cuando le presentamos la idea”, dice Zurlo.
Esa fue la génesis del programa modelo de entrenamiento de maestros de Worldfund, el Inter-American Partnership for Education Teachers’ Collaborative, en sociedad con el Rassias Center for World Languages and Cultures de Dartmouth. Maestros mexicanos viajaron a Hanover, New Hampshire, a fin de tomar cursos intensivos para mejorar su capacidad de enseñar inglés y luego pasaron por un programa de tres años de tutoría en su país.
Un programa reciente que funciona dentro del país de origen de los educadores ha ayudado a preparar a más maestros.
Worldfund también ha comenzado a ofrecer becas a estudiantes pobres y donaciones a escuelas con pocos recursos.
Pero los primeros años fueron muy difíciles, dice Zurlo. “No cobré ningún sueldo durante los primeros tres años. Viví de ahorros”, dice Zurlo. “Se podría decir que mi capital inicial fue mi sudor”.
En un momento, la cuenta bancaria del grupo bajó a US$2,000, una suma que no alcanzaba para pagar los sueldos y mucho menos para seguir operando. “Me dije: ‘Puede que éste sea el final’ ”, recuerda Zurlo. “Pero entonces conseguimos una donación de US$100,000. Realmente creo que fue providencial”, dice.
Es posible que Zurlo se sintiera agotada después de nueve años intensos en Wall Street, pero piensa que la experiencia le dio la capacidad necesaria para administrar un negocio, incluso uno sin fines de lucro. Sus ex colegas y contactos han funcionado además como apoyos cruciales para Worldfund, que depende de recaudar fondos y conseguir donaciones.
Zurlo armó un directorio impresionante, a la cabeza del cual se encuentra Steven Schindler, presidente de NII Holdings, cuya subsidiaria, Nextel de México, financia algunos programas. En el directorio también se encuentran Luiz Fraga, socio sénior de Gavea Investimentos, el CEO de Arcos Dorados, Woods Staton, y Nicolás Aguzín, CEO para América Latina de J.P. Morgan, entre otros presos pesados regionales y representantes de otras instituciones financieras.
“Eso nos ha dado credibilidad”, sostiene Zurlo.
El  empresario Carlos Slim participó de la gala inaugural de Worldfund como invitado de honor, algo que le dio exposición al grupo, explica Zurlo. Para agosto de 2009, Worldfund pudo lanzar dos programas nuevos. STEM Brasil, un programa de entrenamiento de 18 meses de duración para maestros de matemáticas y ciencia, que debutó en Recife, Brasil, en tres escuelas secundarias. Al año siguiente, se expandió a 21 escuelas y Worldfund tiene planes para llevarlo a nivel estatal y luego nacional.
También en 2009, Worldfund introdujo un programa innovador para entrenar a directores de escuela en dos estados mexicanos. Estos programas requieren la cooperación de funcionarios del gobierno a nivel estatal y local, una tarea delicada. “La política es un desafío cuando se trabaja con el sector público, [es un desafío] encontrar la forma de trabajar con el sector público y asegurarse de que el programa sea sostenible después de las elecciones”, dice Zurlo.
Ella parece orgullosa y humildemente agradecida por el impacto que ha logrado Worldfund y dice que se conmovió hasta las lágrimas al ver a una nueva camada de maestros que comenzaban su entrenamiento en el campus de Dartmouth. “Los 40 maestros dijeron que se daban cuenta de que ellos tenían que hacer de México un país mejor”, dice Zurlo. “Fue algo muy poderoso”.
Zurlo dice que quiere evitar el “techo de ingresos” que afecta a muchas organizaciones sin fines de lucro, para asegurarse de que los programas de Worldfund duren y puedan tocar a más educadores y estudiantes.
“Me gustaría estar trabajando en más países, profundizando lo que estamos haciendo en México y Brasil”, dice Zurlo acerca de los objetivos futuros de Worldfund. “Esta es una causa noble”.
editorial@latintrade.com

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