Informe sectorial: Los 100 principales bancos de América Latina
LT | oct 17, 2011 | Comentarios 0
Fuerte crecimiento y buenas perspectivas
Latin Trade presenta su ranking de los 100 principales bancos de América Latina y pide a tres banqueros líderes que hablen de las perspectivas para sus instituciones.
Por John Otis y Ruth Bradley
BOGOTÁ — Carlos Raúl Yepes, presidente del principal banco de Colombia, Bancolombia, ve incontables oportunidades, y no sólo entre las grandes empresas que operan en las ciudades. En junio, el ejecutivo visitó una de las sucursales más recientes de Bancolombia, en un pueblo remoto del sureste de ese país, llamado San José del Guaviare. ¿La población? 45,573 almas.
“Estamos diseñando una estrategia para llegar a 14 millones de personas que hoy en día no tienen acceso al sistema financiero debido al alto costo o a su ubicación geográfica”, dice Yepes. “Queremos llegar a lo que llamamos la otra Colombia, es decir a las áreas apartadas como los departamentos de Amazonas y Guaviare”.
¿Qué sigue? Una sucursal en Leticia, en la frontera sur de Colombia con Perú y Ecuador, a fin de año.
“No se puede estar sólo donde todo es rentable, donde todo está bien, donde no hay problemas”, dice Yepes a Latin Trade. “Nuestra estrategia es ser un banco universal y estar en la mayor cantidad de pueblos de Colombia”.
Yepes, de 46 años de edad, asumió la presidencia de Bancolombia en febrero, en reemplazo de Jorge Londoño, quien había presidido el banco durante mucho tiempo. Yepes era hasta entonces vicepresidente del Grupo Argos, una empresa de cemento y energía con sede en Medellín.
Bancolombia vio crecer sus activos el año pasado en un 27.1 por ciento hasta US$25.4 mil millones. Sus ingresos netos crecieron 25.8 por ciento hasta US$615.5 millones.
FUERTE CRECIMIENTO
Sin embargo, Bancolombia no es el único banco que está andando particularmente bien en América Latina. Los 100 principales bancos de la región vieron crecer sus activos el año pasado en un promedio de 29.7 por ciento. En total, los activos alcanzaron los US$3.3 billones, según la lista de los 100 Principales Bancos de América Latina de Latin Trade. El desempeño de los bancos en América Latina contrasta con las dificultades que enfrentan las instituciones europeas, a causa de las crisis de deuda soberana en ese continente y las estadounidenses, que aún están lidiando con un legado de malos préstamos.
La recesión global que comenzó en 2008 llevó a la agencia de calificación de riesgo Moody’s a asignarle una perspectiva negativa al sector en América Latina. Esa perspectiva, basada en la posibilidad de una degradación de la calificación, se mantuvo hasta entrado el año 2009, “pero era más una expresión de la incertidumbre”, dice Celina Vansetti-Hutchins, directora ejecutiva de calificaciones bancarias para América Latina de Moody’s. Llegado 2010, Moody’s cambió la perspectiva a estable. “El legado de la crisis es pequeño”, dice Vanzetti-Hutchins. “Algunos sistemas se están recuperando muy bien”.
En Brasil, Perú y Colombia, en particular, “hay un tremendo incremento del crédito este año en comparación con años recientes”, dice. Incluso en México, un país cuya economía está muy ligada a la de los Estados Unidos y en el que el PBI está creciendo a tasas más bajas que las de otros países, avanza a una tasa estable de 2 a 4 por ciento, destaca Vansetti-Hutchins. “Sin picos ni caídas”.
América Latina sigue siendo un mercado destacado para los bancos globales.
Las ganancias en México y en Turquía compensaron la caída en el mercado local del banco español BBVA. BBVA Bancomer, su subsidiaria mexicana, ocupa el sexto lugar en el ranking de los 100 principales bancos de América Latina por segundo año consecutivo.
El HSBC, con sede en el Reino Unido, anunció en agosto miles de despidos y el cierre o la venta de algunos de sus negocios como parte de una reestructuración global. A pesar de que los ingresos anuales se mantuvieron estables en 2010, los ingresos del banco crecieron a tasas de dos dígitos en América Latina.
Y a pesar de que el HSBC está despidiendo gente en Europa, continuará contratando en mercados como el brasileño. HSBC Bank Brasil ocupa el puesto número ocho en la lista, el mismo que el año pasado.
Los mercados bancarios latinoamericanos que están creciendo más son Brasil, Colombia y Perú, dice Vansetti-Hutchins. “Incluso México, [a pesar de crecer] menos que en el pico, [crece] más que hace poco”, dice.

"No se puede estar sólo donde es rentable, donde todo está bien, donde no hay problemas." Carlos Raúl Yepes, presidente, Bancolombia. Cortesía de Bancolombia
BRASIL ES DOMINANTE
Brasil es dominante en el ranking de los mayores bancos de América Latina. Los cinco bancos principales, y siete de los 10 primeros, son brasileños. En total, hay 33 bancos brasileños en la lista, con activos por un valor de US$2.2 billones, o 67 por ciento del total de activos de los 100 bancos principales. Los bancos brasileños, además, tuvieron mejor desempeño: sus activos crecieron un promedio de 36.1 por ciento el año pasado.
El Banco do Brasil, que es estatal, ocupa el puesto número uno en el ranking de los bancos más grandes de América Latina, con activos por US$486.8 mil millones, 29.7 por ciento más que en 2009. Bradesco ocupa el tercer lugar, con US$382.6 mil millones en activos, 31.6 por ciento más que en 2009.
Sin embargo, BTG Pactual fue el banco que registró el mayor incremento de sus activos en Brasil el año pasado: 251 por ciento, hasta US$44.2 mil millones. Ese fue el tercer mayor incremento en activos en América Latina. Como resultado, el banco subió 20 puestos en el ranking (desde el puesto 33 en 2009 hasta el 13 el año pasado).
Roberto Setúbal, presidente de Itaú Unibanco, dice que el entorno macroeconómico general es bueno y respalda el actual crecimiento.
“Aún tenemos la situación fiscal prácticamente controlada”, dice. “La deuda pública es baja, menos de 45 por ciento del producto interno bruto. La inflación está bajo control. Tenemos un nivel elevado de reservas [internacionales] y las cuentas externas están en orden. Esto da al país la confianza de que el crecimiento que estamos registrando hoy es sostenible durante los próximos años”.
Comparado con hace casi 10 años, el presidente piensa que los desafíos han cambiado. “Hoy, nuestro desafío es la infraestructura. Tenemos mucho por hacer en términos de infraestructura: aeropuertos, puertos y mejora de caminos, energía”, dice Setúbal. “Precisamos hacer inversiones en infraestructura para mantener el crecimiento [macroeconómico] a este nivel de 4 a 5 por ciento”.
La cartera de préstamos del banco creció 20.5 por ciento en 2010, lo mismo que el mercado de crédito brasileño en su conjunto. Los resultados del banco ya reflejan medidas que tomó el gobierno para limitar el crédito. Itaú Unibanco indicó que los nuevos préstamos al consumidor cayeron más de 7 por ciento entre noviembre de 2010, justo antes de que se implementaran las medidas, y marzo de este año.
“Somos el banco privado número uno en términos de volumen de [créditos] para la vivienda y bienes raíces. Es una buena oportunidad”, dice Setúbal. “En Brasil, la industria de las hipotecas es muy pequeña. En nuestro caso, representa menos del 3 o 4 por ciento de nuestro balance. Por eso hay muchas oportunidades en ese segmento”.
Setúbal pronostica que la operación crediticia del banco representará una porción más grande de la actividad cuando bajen las tasas de interés en Brasil. “Hoy en día, las tasas de interés son todavía demasiado altas para que el financiamiento sea atractivo para quienes compran una vivienda”, sostiene.
En abril, Itaú Unibanco adquirió una participación de 49 por ciento en Banco Carrefour, el brazo financiero local del minorista francés Carrefour. La compra es parte de la estrategia de largo plazo del banco de hacer crecer su negocio local.
Por el lado de los créditos comerciales, Setúbal está enfocado en proyectos relacionados con las materias primas, tales como los metales y los productos agrícolas, donde cree que Brasil tiene una ventaja competitiva.
“Hoy, las inversiones más atractivas no están en el sector manufacturero. Están en mucha mayor medida en esos segmentos que producen materias primas. Tendremos que reforzar los sectores que rodean a las materias primas en vez de intentar competir con los productos electrónicos chinos”, dice. “Tenemos muchos proyectos de materias primas, incluyendo algunos de producción de petróleo pre-sal que, en nuestra opinión, son muy factibles y generarán buenos retornos para los inversores. Por esa razón los estamos financiando. Son buenos proyectos”.
Setúbal estima que hay mucho espacio para que Itaú Unibanco crezca localmente en los próximos 10 años. “Estamos en un mercado que crece y que aún tiene bajos niveles de activos financieros en relación al PIB. Brasil tiene [una proporción] de activos frente al PIB de 46 o 47 por ciento, una cifra baja. Todavía hay mucho espacio para crecer”, dice. “Si uno toma en cuenta un 4 o 5 por ciento de crecimiento del PIB, más el crecimiento de la relación de activos financieros frente al PIB, más la inflación, estamos hablando de alrededor de 15 a 20 por ciento en activos financieros al año. Eso es mucho”.
Setúbal planea seguir reinvirtiendo las ganancias en Brasil, dado el potencial del país, mientra busca oportunidades en la región, aunque enfatiza que nada lo apremia.
“Nos damos cuenta de que incluso si tenemos una buena posición en muchos países de América Latina, todavía seríamos un banco brasileño en un 80 por ciento, dado el crecimiento que tenemos en Brasil”, dice.
Entrar en otro mercado latinoamericano será el primer paso en la internacionalización de Itaú Unibanco, un proceso que Setúbal está encarando decidadamente.
“Hoy no estamos preparados para ser un banco global”, dice. “Aún debemos construir una estructura administrativa que nos permita convertirnos en un banco global. Aún nos faltan muchas cosas para llegar a ese nivel. Con el tiempo construiremos esa estructura, ese proceso para convertirnos en un banco global, y tener probablemente una presencia mayor fuera de Brasil, probablemente en América Latina y Estados Unidos”.

"Somos uno de los bancos más eficientes en los mercados emergentes." Mauricio Larraín, presidente, Banco Santander Chile. Cortesía de Banco Santander Chile
CHILE: SÓLIDO
Chile cuenta con 10 bancos en la lista de los 100 principales de América Latina, con activos combinados de US$216.4 mil millones el año pasado. En promedio, esos activos crecieron 13.2 por ciento.
Banco Santander sigue siendo el principal banco, con activos por US$47.2 mil millones, tras un incremento de 15.2 por ciento. Le sigue Banco del Estado de Chile, cuyos activos alcanzan los US$40.2 mil millones, un incremento de 20.7 por ciento.
Las ganancias de la unidad local del banco canadiense Scotiabank crecieron más que las de sus competidores. El año pasado las ganancias del banco crecieron 289 por ciento a US$154 millones. Esta cifra representa el sexto mayor aumento de ganancias en América Latina, según un análisis de Latin Trade.
Mientras tanto, otros dos bancos chilenos, Security y la unidad local de Bilbao Vizcaya Argentaria, se ubicaron entre los 10 bancos que registraron mayores caídas en sus activos y ganancias en América Latina el año pasado. Los activos de Security cayeron 1.9 por ciento a US$6,700 millones, mientras que Bilbao Vizcaya Argentaria registró una caída de 23 por ciento en sus ganancias, que fueron de US$103 millones.
Mauricio Larraín, presidente de Banco Santander Chile, dice que los pronósticos para su banco son excelentes.
“El año pasado nuestra cartera de préstamos creció 14 por ciento”, dice, y agrega que el crecimiento en 2011 llegaría a 16 o 17 por ciento. El ejecutivo espera un incremento adicional de 15 por ciento en 2012.
“Aún hay mucho espacio para crecer en [el mercado de] préstamos al consumidor”, afirma Larraín.
“La proporción de préstamos al consumidor en relación al PIB es de 15 por ciento teniendo en cuenta a todos los bancos. El porcentaje [del ingreso] familiar destinado a pagar deuda es de sólo 11 por ciento por hogar. Los salarios están subiendo y el desempleo está bajando”, dice. “Al mismo tiempo, por el lado del producto hay otros indicadores que reflejan un fuerte potencial de crecimiento en este segmento. Por ejemplo, menos de 35 por ciento de los chilenos que están en el mercado laboral posee una cuenta corriente. Menos de 25 por ciento de las transacciones se hacen con tarjeta de crédito”.
El retorno sobre el patrimonio (ROE) del banco fue de 25.7 por ciento en 2010 y de 29.2 por ciento en los primeros cinco meses de 2011. Larraín espera que esa tasa baje a un nivel de entre 25 y 29 por ciento al terminar el año. “Los ROEs son un reflejo de nuestro enfoque en actividades minoristas. Alrededor de 65 por ciento de nuestra cartera de crédito son préstamos a individuos y PYMEs, el mayor porcentaje entre los principales bancos de Chile”, señala. “Al mismo tiempo, somos uno de los bancos más eficientes en los mercados emergentes. Nuestra proporción de eficiencia, o costo sobre ingreso, es de 35 por ciento, y este es uno de los factores más importantes que explican nuestra rentabilidad”.
Las tasas de interés han subido en Chile, pero Larraín dice que su base de depósitos, provenientes de clientes no institucionales, ha crecido a una tasa anual de más de 35 por ciento. El ejecutivo señala que esos depósitos hoy representan el 75 por ciento del total, y agrega que Banco Santander Chile tiene la mejor calificación de riesgo de la región. “Esto nos ha permitido obtener del mercado financiamiento barato a largo plazo”, dice Larraín. “Por ejemplo, el año pasado lanzamos la primera emisión de un bono global en pesos chilenos en el extranjero, el primer FRN a corto plazo en la historia reciente de la región y el primer bono chileno emitido en francos suizos, todos a tasas muy atractivas”.
A pesar de que el crédito al consumidor, las hipotecas y los préstamos a pequeñas y medianas empresas alimentan el crecimiento del mercado de crédito, Larraín dice que Chile no tiene probabilidades de desarrollar un problema de crédito para el consumo, tal como sucedió en los Estados Unidos. “El problema de las hipotecas de alto riesgo estuvo vinculado a los préstamos otorgados a personas que tenían bajas calificaciones de riesgo”, dice. “Este riesgo se dispersó por la economía global, y muchos bancos además tenían bajos niveles de capitalización”.
Los mercados chilenos fueron sacudidos por revelaciones acerca de irregularidades crediticias en el minorista La Polar, un escándalo que generó investigaciones penales y regulatorias. “En Chile, La Polar es un caso individual y el riesgo está claramente ligado solamente a la empresa y no al sistema”, enfatiza Larraín. “Los bancos están bien regulados en Chile, todo el riesgo aparece en sus balances y los bancos están bien capitalizados. Los bancos chilenos atravesaron la recesión de 2009 y el terremoto de 2010, dos pruebas muy reales, con problemas mínimos. Esto refleja claramente la fortaleza del sistema bancario local”.
Las fortalezas macroeconómicas de Chile deberían ayudar a proteger a la industria bancaria local de algunos de los riesgos asociados con la economía global, dice Larraín. A pesar de que el marco regulatorio local es avanzado “las futuras regulaciones bancarias pueden ser consideradas, en cierta medida, un factor de riesgo, y hay mucha incertidumbre con respecto a cuál será el resultado final de las discusiones acerca de los nuevos requerimientos de capital y de liquidez para los bancos a nivel global”, dice.
Larraín enfatiza que Chile ya atravesó una gran crisis bancaria a principios de la década de 1980 que obligó a actualizar las regulaciones. “Yo era superintendente de bancos durante esa época, por lo que recuerdo bien el impacto de esa crisis sobre el sector bancario, al igual que otras personas que trabajaban en el sector”, afirma.
Muchas de las regulaciones y estándares que se están discutiendo en otros mercados del mundo ya están vigentes en Chile, asegura Larraín, quien señala que Santander Chile excede los requerimientos mínimos de capital y capital básico. El ejecutivo aconseja una estrategia conservadora, más allá de las perspectivas de regulaciones globales macro prudenciales.
“Si uno hace un buen trabajo como banquero y se limita a las actividades bancarias básicas, al mismo tiempo que mantiene altos niveles de liquidez y mucho capital, como hemos hecho hasta ahora, al final esto no debería ser un riesgo importante para nuestra estrategia o nuestro crecimiento potencial”, dice Larraín.

Roberto Setúbal, presidente, Itaú Unibanco. Cortesía de ITAÚ Unibanco
COLOMBIA: FUERTE POTENCIAL
Había nueve bancos colombianos entre los 100 principales de América Latina, con activos combinados de US$105 mil millones, en 2010. En promedio, los bancos colombianos hicieron crecer sus activos en 30.9 por ciento.
Además de Bancolombia, los bancos principales del país son Banco De Bogotá, Davivienda, BBVA y Banco de Occidente.
Sin embargo, fue otro banco el que lideró el crecimiento de activos el año pasado: Helm Bank. Sus activos crecieron 60.3 por ciento hasta US$5,100 millones. Esta cifra representó el séptimo mayor crecimiento en activos en América Latina el año pasado, según un análisis de Latin Trade.
A pesar del buen crecimiento de Bancolombia el año pasado, su presidente, Yepes, tiene expectativas de un desempeño aún mejor este año. “Este año será mejor, en parte porque la economía colombiana [crecería] 5 por ciento”, dice. “Nuestra cartera en Colombia podría crecer 15 por ciento o más este año”.
Bancolombia es agresivo en su búsqueda de nuevos negocios, tanto en el área minorista como en la comercial.
“Tenemos un programa de micro crédito llamado Mi Negocio en el que hemos prestado alrededor de 100 mil millones de pesos [alrededor de US$57 millones]”, dice. “Nuestro programa para PYMEs tiene una cartera de 7.8 billones de pesos en préstamos. Tenemos una cartera de 25.6 billones de pesos para grandes empresas”.
Yepes señala que, en términos de sucursales, sólo el estatal Banco Agrario supera a Bancolombia. A su red de casi 2,600 sucursales se agregan 3,000 cajeros automáticos, más que cualquier otro banco colombiano. Bancolombia tiene presencia en 700 de 1,069 ciudades y pueblos colombianos y ya es líder de mercado en tarjetas de crédito.
En el área internacional, Bancolombia compró Banco Agrícola en El Salvador en 2007. En julio de este año, la empresa dueña del banco, Grupo Sura, anunció la compra de las operaciones latinoamericanas de seguros del gigante holandés ING. El acuerdo, valuado en alrededor de US$4,000 millones, incluye las operaciones de pensiones, seguros de salud y administración de inversiones de ING en Colombia, México, Perú, Chile y Uruguay.
“La adquisición de Banco Agrícola nos dio un millón de clientes y 20 por ciento de participación de mercado en El Salvador. De a poco, nos hemos expandido geográficamente”, dice Yepes. El banco ya tiene presencia en Miami, Puerto Rico, Panamá, Perú y las Islas Caimán. “Queremos estar muy activos en términos de adquisiciones en el extranjero”, dice.
Yepes, quien ha estado vinculado a Bancolombia durante 18 años y ha sido parte del directorio junto con Londoño, dice que su plan es aprovechar las bases actuales del banco para crecer.
“En vez de cambios en Bancolombia, yo les llamaría evoluciones”, dice de sus planes para el banco. “Nos estamos concentrando en innovación, eficiencia, operaciones internacionales e inclusión; es decir en alcanzar a más gente que no está conectada con el sistema bancario”.
MÉXICO CRECE
Quince de los 100 principales bancos de América Latina son mexicanos, y sus activos combinados alcanzaron los US$405.7 mil millones en 2010. En promedio, los activos de estos bancos crecieron 71.2 por ciento el año pasado.
BBVA Bancomer sigue siendo el mayor banco mexicano, seguido de Banamex y Santander. Los activos de BBVA Bancomer crecieron 10.2 por ciento el año pasado a US$94.4 mil millones. Los activos de Banamex crecieron un poco más lentamente (7.9 por ciento) a US$90.1 mil millones, mientras que Santander superó a sus dos competidores con un incremento de 22.1 por ciento en sus activos a US$55.1 mil millones.
Entre los cinco principales bancos mexicanos, HSBC también tuvo un buen desempeño, con un incremento de 14.9 por ciento en sus activos a US$34.7 mil millones.
Pero fue Barclays en México el banco cuyos activos crecieron más en términos porcentuales el año pasado: 497.1 por ciento. Esa cifra representa el mejor resultado en América Latina, según un análisis de Latin Trade. ING en México también fue uno de los cinco bancos con mayor crecimiento de activos el año pasado, al duplicarlos hasta US$9,900 millones. Esto catapultó a ING 32 puestos con respecto al año pasado, hasta el número 45.
Mientras tanto, dos bancos en México, la unidad local del alemán Deutsche Bank y el HSBC, estuvieron entre los 10 bancos cuyas ganancias aumentaron más el año pasado.
Las ganancias de Deutsche crecieron 401 por ciento hasta US$23.6 millones, mientras que los ingresos netos del HSBC crecieron 237 por ciento hasta US$35.1 millones.
Sin embargo, dos bancos mexicanos integraron la lista de los diez bancos cuyas ganancias bajaron más. IXE registró una caída de 600 por ciento en sus ingresos netos y una pérdida de US$1.4 millones. Barclays, cuyos activos crecieron, registró una caída de 75 por ciento en sus ingresos netos hasta US$3.5 millones.
VENEZUELA PIERDE
Los bancos venezolanos fueron los principales perdedores en la lista de los 100 principales bancos de América Latina. Seis de los 10 bancos con peor desempeño en cuanto a sus activos (todos perdieron activos) son venezolanos, mientras que tres de los cinco bancos que más cayeron dentro del ranking son del país sudamericano.
Banco Occidental de Descuento en Venezuela fue el que más activos perdió: 43.5 por ciento hasta US$6 mil millones. Eso generó una caída de 37 puestos en el ranking, desde el puesto número 38 en 2009 hasta el 75 el año pasado.
Le siguió Banesco, con una caída de 39.5 por ciento hasta US$12,100 millones. Eso provocó una caída de 17 lugares en el ranking, desde el puesto número 10 en 2009 hasta el 37 en año pasado.
Le siguieron Banco Mercantil, Banco Provincial, Bicentenario y Banco de Venezuela, completando los seis bancos con peor desempeño en términos de activos el año pasado.
Sin embargo, las ganancias de Bicentenario crecieron 604 por ciento hasta US$20,800 millones, el segundo mejor resultado en América Latina el año pasado.
Otis informó desde Bogotá y Bradley, desde Santiago. Se utilizó información adicional de Jane Bussey desde São Paulo, y Joachim Bamrud y Mary Sutter desde Miami.
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